La insolvencia de las familias ha tocado fondo, debido a la pesada carga financiera que soportan. En algunos casos renucian a sus viviendas o suelen producirse situaciones de exclusión social.
Si la situación es critica y empezamos a impagar la vivienda, la mejor opción para por renegociar el préstamo hipotecario.
Las alternativas al impago de una hipoteca son:
• Solicitar periodos de carencia
• Prorrogar el plazo de amortización
• Subrogarse
• Reunificar el préstamo
• Venta
• Alquiler
El primer paso a dar es negociar directamente con la entidad, si no hay acuerdo podemos trasladar la hipoteca a otra entidad mejorando las condiciones actuales.
La reunificación de préstamos es factible si tenemos otros créditos, esta operación garantiza el pago de la deuda, pero implica elevados intereses y gastos adicionales.
Tras conocerse los últimos datos referidos a la concesión de hipotecas, la opción de vender la vivienda familiar puede ayudar mucho, si no podemos optar a compartir el inmueble mediante el alquiler.
Por último, ante el impago de varias cuotas hipotecarias la entidad reclamará el importe total del préstamo. La ejecución judicial de una vivienda consiste en la venta forzosa de los bienes del deudor para satisfacer al acreedor.
Sin embargo, la normativa vigente permite al deudor impedir la ejecución de la vivienda familiar el mismo día de la subasta. Una vez haya pagado el importe exacto, capital, intereses e intereses de demora. Esta modalidad se llama rehabilitación del préstamo y permite al usuario continuar abonando la hipoteca con las mismas condiciones pactadas en un principio.







